Capital de Bélgica y de las instituciones europeas, Bruselas atrae por su buen ambiente, la calidez de su acogida y su abundante vida cultural. Sus habitantes están muy apegados a ella y hablan de ello con cierto orgullo. La escena gay de Bruselas es fiel a Bruselas: discreta, variada y cálida. Pero a toda la región, cosmopolita, libre y tolerante, le gusta festejar y hablar todos los idiomas.
Ya en el lugar, conviene recorrer las zonas más animadas, las terrazas, los mercados y los lugares emblemáticos, para organizar una estancia entre cultura, gastronomía y relax. Bruselas se adapta bien tanto a una escapada en pareja como a un viaje entre amigos.